lunes, 23 de enero de 2012

Arte




Voy a escribir una historia llamada Arte. Donde dos personas comunes y corrientes se encuentran en un parque y esa es su historia de amor. No hay Vampiros, no hay grandes cosas sólo una mirada que penetra en el ser del otro, describiendo que están destinadas para estar juntos toda la eternidad. Porque Dios nunca quiso que ellos se quedaran solos, entonces, les hizo ver lo puro del alma en el otro gracias a una mirada extremadamente rápida.

Ella… Ella era ella. No hay otra palabra mejor para describirla, no había mujer como ella,  ya que una magnífica artista era, llena de expectativas frente a un mundo cruel que no entendía su arte. En cambio, él era mágico, perfecto. Pero no en su físico, ya que sinceramente siendo un  vendedor de flores no era guapísimo, así que simplemente era él. Y él tenía el alma más pura que el universo haya visto, porque él esperaba el amor de una hermosa dama que oliera a jazmines y que en sus ojos se reflejara la inocencia con que Dios había hecho a la  mujer.
Es una idea simple, él y ella, enamorados en un segundo, enamorados gracias a un jazmín. Un cuento, que espero que se convierta en realidad. Porque el amor que en ellos acaban de descubrir, es un amor perfecto, y aunque nunca lleguen a tener experiencias de película, su amor trascenderá en la bóveda celeste y llegará hasta el final de los tiempos, ya que Dios lo llenará de felicidad, y por eso el fruto de su amor se llamará Alegría. Ya que eso es lo que sienten al mirarse el uno al otro. Y esa pequeña niña va a ser feliz, ya que un día sus padres se miraron, y todo gracias al pétalo de un jazmín.

Entonces, ella le mostrará sus pinturas a él, y él le contará los secretos más hermosos de las flores. Pero, nunca podrán  decirse lo mucho que se aman, por las palabras terrenales nunca alcanzarán para su amor.
Y yo, medio colada en esta historia, estoy al frente de ellos, mientras se acercan a recoger el jazmín que cayó del cielo y que los unió para siempre. Y toda esta historia la guardaré en mi corazón, ya que es magnífico ver como el amor se encuentra en un lugar tan simple y aburrido como puede llegar a ser un parque.

Yo les dije: quiero escribir una historia; y eso hice, les conté la historia de ellos, porque es una historia sin igual, que nunca se repetirá.

Un amor tan puro jamás volverá a nacer,
 Porque al parecer,
Ella solamente le ayudó a coger,
El jazmín y un clavel
Que a él,
Se le logró caer.
Y así las palabras algún día se  desvanecerán del papel…

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