Voy a escribir una historia llamada Arte. Donde dos personas
comunes y corrientes se encuentran en un parque y esa es su historia de amor.
No hay Vampiros, no hay grandes cosas sólo una mirada que penetra en el ser del
otro, describiendo que están destinadas para estar juntos toda la eternidad.
Porque Dios nunca quiso que ellos se quedaran solos, entonces, les hizo ver lo
puro del alma en el otro gracias a una mirada extremadamente rápida.
Ella… Ella era ella. No hay otra palabra mejor para describirla,
no había mujer como ella, ya que una
magnífica artista era, llena de expectativas frente a un mundo cruel que no
entendía su arte. En cambio, él era mágico, perfecto. Pero no en su físico, ya
que sinceramente siendo un vendedor de flores
no era guapísimo, así que simplemente era él. Y él tenía el alma más pura que
el universo haya visto, porque él esperaba el amor de una hermosa dama que
oliera a jazmines y que en sus ojos se reflejara la inocencia con que Dios
había hecho a la mujer.
Es una idea simple, él y ella, enamorados en un segundo,
enamorados gracias a un jazmín. Un cuento, que espero que se convierta en
realidad. Porque el amor que en ellos acaban de descubrir, es un amor perfecto,
y aunque nunca lleguen a tener experiencias de película, su amor trascenderá en
la bóveda celeste y llegará hasta el final de los tiempos, ya que Dios lo
llenará de felicidad, y por eso el fruto de su amor se llamará Alegría. Ya que
eso es lo que sienten al mirarse el uno al otro. Y esa pequeña niña va a ser
feliz, ya que un día sus padres se miraron, y todo gracias al pétalo de un
jazmín.
Entonces, ella le mostrará sus pinturas a él, y él le contará
los secretos más hermosos de las flores. Pero, nunca podrán decirse lo mucho que se aman, por las
palabras terrenales nunca alcanzarán para su amor.
Y yo, medio colada en esta historia, estoy al frente de
ellos, mientras se acercan a recoger el jazmín que cayó del cielo y que los
unió para siempre. Y toda esta historia la guardaré en mi corazón, ya que es
magnífico ver como el amor se encuentra en un lugar tan simple y aburrido como
puede llegar a ser un parque.
Yo les dije: quiero escribir una historia; y eso hice, les
conté la historia de ellos, porque es una historia sin igual, que nunca se
repetirá.
Un amor tan puro jamás volverá a nacer,
Porque al parecer,
Ella solamente le ayudó a coger,
El jazmín y un clavel
Que a él,
Se le logró caer.
Y así las palabras algún día se desvanecerán del papel…